Kenia: Nairobi

Kenia: Nairobi

Creo que necesitaba tiempo para procesar y organizar mis ideas acerca de esta increíble aventura.

Ya había estado dos veces en el continente Africano, una vez en Marruecos y otra vez en Seychelles pero por alguna razón no se sintió como la verdadera África, esa África que vemos en la televisión con su gente con piel tan oscura como la noche, esa África llena de leones y elefantes pero también llena de pobreza y hambre.

África es un continente enorme y muy variado, y no debemos de hablar de “África” en general, pues cada país tiene su propia cultura, lenguaje, historia y religión. Incluso dentro de un mismo país puede haber muchas diferencias.

Nosotros decidimos vistar Kenia, las razones principales fueron por que queríamos hacer Safari y el Maasai Mara es considerado uno de los mejores lugares para hacerlo. El turismo en Kenia va en aumento por lo que aún puedes tener una experiencia fantástica a precios accesibles.

También optamos por ir en Junio. La gran migración del Serengeti en Tanzania al Maasai Mara empieza a principio de Julio y es considerada temporada alta, disparando el precio y la cantidad de gente alrededor. Aunque  la migración es una experiencia única e increíble, nosotros decidimos ahorrarnos un poco de dinero y ver otros animales que son tímidos cuando hay mucha gente.

Hay muchos kenianos viviendo en Europa, por lo cual hay muchos vuelos disponibles y a precios nos tan disparatados.
Viajamos desde Copenhague, haciendo escala en Frankfurt y de ahí directo a Nairobi. En total fueron al rededor de 18 horas de viaje.

Llegamos a Nairobi en la noche y aunque creímos que habíamos sido muy listos en solicitar la Visa por adelantado para no hacer línea en migración, duramos aproximadamente 2 horas en la fila. Los agentes de migración tenían un sistema muy… ¿cómo decirlo? diferente. Había dos lineas diferentes para personas con visa por adelantado y otra para personas que la estaban solicitando al llegar. El problema era que los agentes realmente no les importaba y sólo decían “siguiente!” y muchas personas muy buzas de la diferente fila se metían. Todo un caos, incluso personas en nuestra propia fila se intentaban meter! Jaja, eso de vivir en Suecia me ha hecho muy poco paciente e intolerante hacia las personas que quieren brincarse las filas. Nunca vas a escuchar a un sueco quejarse o decir algo malo, o buscar problemas con alguien… hasta que te metes a la fila.

En fin, estar atrapados en el aeropuerto ese tiempo me estaba estresando porque habíamos contratado a alguien que nos recogiera, y me daba lástima que tuvieran que estar esperando tanto tiempo o que nos fueran a dejar. Pero al salir ahí estaba todavía <3.

Nos fuimos directo al hotel en donde nos tomamos una cerveza antes de irnos a dormir y hacer nuestro el clásico tour en Nairobi en la mañana. Éste consistía en: el David Sheldrick Wildlife Trust (o orfanato de elefantes), el Centro de Jirafas, y el Museo de Karen Blixen.

Hace varios años recuerdo haber visto en la tele, un documental acerca de una mujer que rescató un elefante bebé en Africa y formó un lazo muy fuerte con él. El nombre de esta mujer es Daphne Sheldrick. Desafortunadamente esta historia no tuvo un final feliz, Daphne tuvo que dejar a el elefante bebé con alguien más, mientras ella asistía a la boda de su hija. Se fue por una semana y durante ese tiempo el elefante se rehusó a comer o beber y se deprimió al borde de la muerte. Cuando Daphne regresó, el pequeño elefante ya estaba muy débil y murió a los pocos días. Daphne aprendió mucho después de esa experiencia desgarradora para ella y decidió fundar el David Sheldrick Wildlife Trust (en honor a su marido). Este centro se dedica a rescatar bebés elefantes que quedan huérfanos por diferentes razones, siendo la principal la caza por su colmillo de marfil. Durante varias décadas se dedicaron a perfeccionar la formula que puede sustituir a la leche de las mamás. Este centro existe desde los 70’s y su meta es que los elefantes puedan regresar a su hábitat natural.

Recuerdo que este documental hasta me hizo llorar, pero no hice nada más. El año pasado, decidí adoptar un elefante huérfano a travez de esta organización, lo cual consiste básicamente en donar dinero para la comida y el cuidado de este elefante del cual te mandan noticias y fotos cada mes. Mi hija adoptiva se llama Malkia, que significa “Reina” en Swahili. Cuando adopté a Malkia ni siquiera estaba en nuestros planes viajar a Kenia, pero cuando empezamos a planear el viaje, la ilusión de poder visitarla y esta asombrosa organización influyó mucho en la decisión.

Nuestro primer día en Nairobi nos levantamos muy temprano para ser los primeros en la fila para entrar al David Sheldrick Wildlife Trust. Está abierto al público todos los días de 11am a 12pm y cuesta 500 shillings kenianios, ósea alrededor de 7 dólares. En esta hora salen los bebés a ser alimentados con leche, por grupos, desde los más pequeños hasta los más grandesitos. Uno de los trabajadores te explica la función de esta fundación y explica cómo y dónde encontraron a cada uno de los elefantes y su triste historia.

Afortunadamente es probable que el 100% de estos elefantes cuando crezcan puedan ser reintegrados a su hábitat natural.
Nuestro objetivo se cumplió y fuimos los primeros en la fila para entrar. Aunque tuvimos el lugar hasta en frente, no fue el mejor lugar. Si piensan en visitar este ligar, asegurense de agarrar lugar a los lados, cerca de las carretillas con los botes de leche, pues los cuidadores los pasean pero sólo un poco y generalmente hacia los lados.



Mi Malkia salió en el tercer grupo, y yo no la reconocía muy bien, pero había leído en mis reportes mensuales que era traviesa y siempre quería más leche, y dicho y hecho, la que se quejó más e intentó robar más leche era Malkia.

Después de despedirnos de todos los bebés nos dirigimos hacía el Giraffe Centre, que es donde tienen a la jirafa Rotschild que alguna vez estuvo en peligro de extinción pero que han logrado estabilizar los números en los últimos años. En este centro la atracción principal es alimentar a las jirafas con comida especial y hasta los puedes alimentar con la boca. Yo les di como 3 veces con la boca y tienen la lengua muy rasposa jaja, salí con la boca un poco reseca.

Nuestra última parada en Nairobi fue el museo de Karen Blixen.
Yo no sabía mucho acerca de esta mujer, que al parecer es mundialmente famosa y tal vez conocida por la película que se hizo sobre ella llamada “Africa mía”. Esta mujer fue muy importante y querida en Kenia debido a toda la ayuda que brindó a la sociedad cuando estuvo viviendo ahí. Tanto así que nombraron toda una zona en Nairobi en su honor.
Después del museo, terminamos el día en el café Tamambo que está a un lado el cual tiene un muy bonito jardín y comida muy rica. Recomendado!

Y así concluyó nuestro primer día en Kenia, al día siguiente nos esperaba nuestro primer día de Safari.

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